En Guerrero se viven momentos difíciles, la furia de la naturaleza y la omisión de las autoridades de los tres niveles de gobierno para alertar a la población de los riesgos por la presencia de las lluvias torrenciales provocaron una tragedia de grandes dimensiones.
Pero en la teledictadura mexicana, nada importa que no sea negocio y para ello la manipulación de la realidad con cualquier tipo de intereses, principalmente económicos y políticos.