A lo sumo tendrá unos veinte años, es de tez blanca y por su modo de expresión seguramente es estudiante de arte.
Arriba a uno de los vagones del metro en la línea dos de Taxqueña a Cuatro Caminos en la ciudad de México en la cual viajo hacia el Centro Banamex a una expo sobre proveedores de los muebles y la madera.
El tono de su voz es fuerte, su entonación hace que los pasajeros vuelvan su mirada hacia donde sale un poema de la luna, esa luna que se ha convertido en una de las fuentes de inspiración.